Disfrutamos del yoga en Infantil

Nos unimos en un “abrazo de caracol”.

Practicamos la postura del “perro” para relajarnos y sosegar nuestra mente.

Usamos “nuestro caparazón” para buscar la calma interior.

Nos concentramos en nuestra respiración imitando el sonido de las abejas.

Con la postura del “guerrero” aumentamos nuestra confianza y autoestima.

Durante el presente curso escolar los alumnos y alumnas de Educación Infantil del Colegio Público Valdemembra de Quintanar del Rey están experimentando con el yoga, yendo más allá de la práctica de asanas o posturas yóguicas.

La idea surgió de la necesidad de buscar una solución a uno de los grandes problemas al que como docentes nos enfrentamos hoy en día, la rapidez y la facilidad con que los escolares pierden la atención y la concentración en el aula.

A partir de esta necesidad y partiendo de mi propia experiencia como yogui desde hace algunos años plantee introducir esta práctica innovadora, ya que el yoga contribuye al desarrollo integral de los más pequeños proporcionándole beneficios no sólo a nivel físico sino también mental y emocional.

De esta manera el equipo docente nos pusimos manos a la obra y hemos tratado de hacer una práctica regular del yoga adaptándola de forma lúdica y motivadora a nuestros niños y niñas, vinculándola con el mundo de la naturaleza y los animales, que tanta pasión genera en los niños de estas edades.

Los resultados han sido muy positivos, ya que hemos notado cambios en su comportamiento y en su rendimiento escolar.

Además de desarrollar la atención y  concentración, nos propusimos alcanzar otros objetivos que el yoga nos brinda,  como son:

  • ayudar a relajarse y calmarse cuando lo necesitan.
  • enseñar a  respirar de forma saludable.
  • mejorar su coordinación psicomotriz, flexibilidad y equilibrio.
  • promover una correcta actitud postural.
  • ayuda a adquirir seguridad y confianza en sí mismos.
  • reforzar su autoestima.
  • contribuir a que  adquieran una mayor autonomía.
  • potenciar el trabajo en equipo.
  • enseñarles a identificar, controlar y expresar sus emociones.
  • desarrollar su creatividad y la imaginación.
  • estimular sus sentidos.

Para su consecución hemos desarrollado estos talleres:

-Taller de Mindfulness y Taller de Técnicas de Respiración.

Los realizamos a primera hora de la mañana o después del recreo.

 En el primero les enseñamos a vivir el momento presente y a disfrutar del silencio. Hemos utilizado el libro “Tranquilos y atentos como una rana” de Eline Snel donde vemos como, igual que una rana, es un animal que le gusta dar saltos y moverse tanto como ellos, también pueden quedarse quietos, observando lo que ocurre a su alrededor.

Otro ejercicio que ha gustado mucho es “El sonido en silencio” donde con diferentes instrumentos musicales con gran vibración como el cuenco tibetano hemos sentido el silencio total.

También hemos realizado “círculos de la atención” para observar objetos y sonidos.

En el taller de Técnicas de Respiración perseguimos que los niños y niñas tomen conciencia del acto de respirar y logren lo que dice Yogi Bhaja: “si controlas la respiración controlarás todas las situaciones de tu vida”.

Con el juego “El Barco de Papel” han aprendido a respirar con el estómago y a conocer la diferencia entre la inhalación y la exhalación. Tumbados en el suelo con el barquito en el estómago  nos hemos trasladado al mundo del mar acompañados con música de agua.

Con la “Respiración de la Abeja” también hemos llegado a un estado de calma y concentración tapándonos los oídos con los pulgares, con los ojos cerrados e imitando el sonido de las abejas zzzzz…

-Taller de Posturas de Yoga o Asanas.

Forma parte de las sesiones de  psicomotridad impartidas semanalmente durante 45 minutos. Consta de una primera parte de calentamiento de los músculos del cuerpo, la parte principal donde realizamos las asanas mediante la escenificación de cuentos de yoga, visionado de videos de youtube o juegos de cartas con posturas y, por último, finalizamos con una pequeña relajación  principalmente en la postura de Savasana.

Con estas posturas hemos podido ver a nuestros alumnos y alumnas convertidos en animales de compañía como “el perro”  y “el gato”, u otros más salvajes como “la cobra” y “el león”. Se han desplazado como “búhos”, “sapos”, “mariposas” o “escarabajos”. Se han enfrentado a situaciones como auténticos “héroes” y “guerreros”  y acunado como lindos “bebés”. Han visitado “la luna”, “las estrellas”, “las montañas” y han saludado al astro rey “el Sol”. 

No sólo han aprendido a ejecutar estas posturas sino también conocen cuáles son sus beneficios para ponerlas en práctica.

-Taller de Masajes. 

Nuestro propósito es mejorar el ambiente del Colegio, de manera que haya menos empujones y golpes, y más caricias y achuchones. Poco a poco vamos avanzando en ese camino.

Con el masaje “Rompo un huevo”, sentados en círculo acompañados de una canción se van tocando con las yemas de los dedos y palmas de las manos, haciendo cosquillas y soplando. Las risas acaban siendo contagiosas.

También han disfrutado con  el “Masaje de Peluquería” y el “Abrazo del Caracol”.

-Taller de Relajación.

En él hemos logrado que comprendan que tras un periodo de mucha actividad es necesario realizar pequeñas pausas para coger pilas, al igual que después de una experiencia desagradable debemos tranquilizarnos.

Se realiza después del recreo y siempre que el grupo-clase lo necesite.

La técnica que más éxito ha tenido es “Mi Caparazón”. Consiste en esconderse bajo el caparazón como las tortugas para estar solo, buscando silencio y calma interior. Al principio se realiza en grupo. Poco a poco han ido interiorizando el hábito y lo utilizan cuando lo necesitan.

Con “la Botella de la Calma” han visto cómo sus pensamientos y emociones se agitan como la purpurina pero poco a poco se pueden aquietar.

-Taller de Mandalas.

Elaboramos mandalas individualmente y en equipo dando rienda suelta a su imaginación.

Evaluación y conclusiones.

Según Daniel Goleman, padre de la inteligencia emocional: “la habilidad de hacer una pausa y no actuar por el primer impulso se ha vuelto un aprendizaje crucial en la vida diaria.”

El yoga, sin duda, está cambiando nuestro centro. Son menos los momentos que dedicamos a “llamar la atención” y  más los espacios de silencio, mimos, escucha y calma.

Esta experiencia ha sido muy enriquecedora para toda la comunidad educativa, las familias han estado ahí siempre que las hemos requerido.

Solamente decir que esperamos poder seguir en esta dirección para lograr que nuestros alumnos y alumnas alcancen una vida más plena. Namasté.

 

 

 

 

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