La Electromedicina Clínica es la especialidad que estudia y analiza el cuidado de la salud desde el punto de vista de la tecnología sanitaria. En otras palabras, consiste en la correcta instalación, mantenimiento, planificación, aplicación y desarrollo de equipos y técnicas utilizadas en los exámenes y tratamientos médicos, así como el control de calidad de los equipos empleados y el control y prevención de los riesgos asociados. El sector de tecnología sanitaria y equipamiento hospitalario es el sector que agrupa a estos equipos, denominados productos sanitarios, y otros equipamientos, excluidos los medicamentos.
El empleo directo en las empresas, imputable al sector de tecnología sanitaria y equipamiento hospitalario en España es de 23.000 personas, agrupados en más de 1.000 empresas, con un nivel de facturación cercano a los 7.000 millones de euros y una exportación cercana a los 2.500 millones de euros, según los datos emitidos por la patronal del sector FENIN en el año 2015. Tal y como indican distintos ejecutivos y expertos de esta industria, el multiplicador de puestos indirectos dependientes estaría en 2,5 y 5, por tanto, el empleo indirecto se cifra entre 57.000 y 115.000 empleos, que habría que añadir a los empleos directos generados comentados anteriormente. Un sector profesional importante y estratégico pero que, hasta hace poco, no contaba con la suficiente y necesaria regulación profesional y formativa que se le presupone a todo aquello relacionado con el cuidado de la salud y nuestro estado del bienestar.
El aumento constante de la tecnología en el ámbito clínico y la complejidad de la misma, unidos a la citada ausencia de formación de un perfil técnico especialista que acometiera las funciones de planificación, gestión, supervisión y realización, tanto de la instalación como del mantenimiento de sistemas de electromedicina clínica, provocó que, en el año 2012, desde la Sociedad Española de Electromedicina e Ingeniería Clínica, que ya había participado de forma directa en la elaboración de las correspondientes Cualificaciones Profesionales en electromedicina en los años previos, se promoviera la realización de unas jornadas de formación, dentro de las cuales, además del IES "San José" de Cuenca, participaron otros institutos de la geografía española. En este entorno, se desarrollaron las actividades que darían lugar a la elaboración de gran parte de la documentación de las enseñanzas que el 18 de septiembre de 2015 darían origen al título de Técnico Superior de Electromedicina Clínica, el cual pasaría a engrosar el Catálogo Nacional de Títulos de Formación Profesional Inicial.
Durante el curso 2015/2016, y esta vez ya a nivel regional, se desarrollaron aquellos aspectos fundamentales que formalizarían el currículum del Ciclo Formativo de Grado Superior por el que se rigen estas enseñanzas en Castilla-La Mancha, dentro del marco de un grupo de trabajo donde participaron miembros del departamento de la Familia Profesional de Electricidad-Electrónica del propio Instituto.
Colaboración con el SESCAM y la UCLM
Conocida tanto la experiencia del profesorado como la implicación del departamento, a instancia de éste, la dirección del IES "San José" creyó oportuno solicitar a la Consejería de Educación, Cultura y Deportes la implantación de esta formación. En esta decisión, fueron decisivos la existencia de un equipamiento especializado adquirido con anterioridad, la oferta de acceso a las instalaciones y la colaboración profesional de la sección de electromedicina patrimonial a través de la Gerencia de Atención Integrada del SESCAM en Cuenca y el apoyo de la Escuela Politécnica del Campus de la UCLM en Cuenca.
A lo largo del mes de septiembre, y previo al comienzo de las actividades lectivas, el profesorado destinado a impartir los diferentes módulos profesionales recibió la formación de especialización necesaria, a través de unas jornadas organizadas por el Centro Regional de Formación del Profesorado y de la Dirección Provincial de Educación, Cultura y Deportes de Cuenca, y coordinadas por los profesores Cesar Sánchez Meléndez y Raúl Alcaraz Martínez que imparten la asignatura optativa de Electromedicina en la Escuela Politécnica de Cuenca.
Durante las 60 horas presenciales que duró este curso, se trataron aspectos clave para llevar a cabo la inminente actividad docente, contemplándose prácticas de verificación de equipos de electromedicina y desarrollando los protocolos de seguridad y puesta a punto de los mismos.
El mes de octubre trajo el comienzo de las actividades lectivas con una gran expectativa por parte del alumnado y con la inquietud del personal docente ante lo novedoso de la materia a impartir, pero siempre con la ilusión de poder cumplir con el reto de dar una formación de calidad. Además, la proximidad del Instituto, Universidad y Hospital han generado un tipo de formación a caballo entre los tres centros de referencia que comparten enseñanzas, equipos y profesorado especialista, como fiel reflejo de las Cualificaciones Profesionales del Técnico Superior en Electromedicina Clínica, siempre en conexión entre la sanidad, la tecnología y la investigación e innovación de las nuevas tendencias del sector.