La competencia comunicativa dirigida a la acción y el componente sociocultural

La actividad por excelencia de la EOI Guadalajara, dadas sus características y finalidad, es la enseñanza/aprendizaje de idiomas bajo un enfoque comunicativo dirigido a la acción. En este tipo de metodología, se considera a los alumnos que aprenden una lengua extranjera como miembros de una sociedad donde llevan a cabo tareas —no sólo lingüísticas— en determinadas circunstancias, en entornos específicos y en campos de acción concretos. Así pues, este objetivo se alcanza a través de las competencias lingüísticas comunicativas con diferentes tipos de actividades de comunicación de producción y de comprensión en las cinco destrezas —expresión oral (hablar y conversar) y expresión escrita; comprensión oral y comprensión escrita—, algo que se resume en el empleo de la lengua meta como instrumento de comunicación. Sin embargo, no debemos olvidar que, aunque los actos de habla se dan en actividades de lengua, estas actividades se enmarcan en un contexto social y cultural más amplio.

En conclusión, para que la enseñanza/aprendizaje de un idioma sea un proceso completo, el desarrollo de la competencia lingüística en los distintos niveles debe ir acompañada de la competencia pragmática y la competencia sociolingüística, ésta última objeto del presente artículo, junto con el componente sociocultural, algo que se trabaja tanto dentro como fuera del aula. En los siguientes apartados se presentan aspectos relacionados con lo anteriormente expuesto bajo la óptica de una práctica docente centrada en el alumno y su proceso de aprendizaje en los cuatro idiomas que se imparten en nuestra escuela, a saber, francés, italiano, inglés y alemán.

La enseñanza del francés y su relación con la cultura diaria

La mayor parte de nuestros alumnos realiza en algún momento de sus estudios de francés un viaje a un país francófono, viaje que representa para ellos la prueba definitiva de que las enseñanzas que reciben son válidas o no. Sin embargo, comunicar no es solamente saber hablar o escribir, sino también saber estar, saber interpretar lo que se ve, saber desenvolverse más allá del mero hecho lingüístico. La competencia sociolingüística es, así pues, un componente fundamental para establecer unas relaciones armoniosas con el entorno cuando se viaja al extranjero. A lo largo del proceso de aprendizaje, enseñamos a nuestros alumnos las costumbres, los comportamientos y los códigos de los países francófonos, de tal forma que la competencia sociolingüística es un hilo conductor que atraviesa cursos, influye hasta la gramática y es tan imprescindible como el resto de habilidades que se deben desarrollar, porque esa es otra función de los profesores: abrir las mentes a otras formas de ser  y de ver el mundo. Así pues, cuando en el segundo semestre de este curso nos vayamos a Francia con un grupo de estudiantes, sabrán cómo saludar, acertarán en el trato que tienen que dar y no les extrañará el que reciban, no les sorprenderán los rituales gastronómicos y comprobarán un sinfín de detalles, a primera vista sin importancia, pero que representan la auténtica esencia de la cultura "diaria" de Francia. No nos queda más que desearos... Bon voyage!

La enseñanza del italiano: una didáctica humanista para un enfoque cultural global

Nuestra metodología se basa en los principios de la tradición didáctica humanista, según la cual en el centro del proceso de aprendizaje se encuentra el alumno, considerado no solamente en su dimensión cognitiva, sino como persona en su globalidad —dimensión afectiva, características de su personalidad, motivaciones e intereses—. En este sentido, nuestro enfoque global se traduce en un trato lo más individualizado posible.

Una de las principales motivaciones de nuestros alumnos es el interés hacia la cultura italiana, considerada en un sentido amplio que implica no solamente las bellas artes, la literatura, la ópera..., sino también la manera de vivir, la mentalidad, la gastronomía, la cultura popular, la canción, etc. Estos aspectos ocupan, por lo tanto, un lugar privilegiado en la programación de las actividades didácticas dentro y fuera del aula. Algunos ejemplos de ello, en los últimos años, han sido ciclos de actividades complementarias dedicadas al aprendizaje de la lengua y de la cultura a través de la literatura y el cine italianos, de las series televisivas más famosas y de la música italiana, entre otras; así como actividades extracurriculares variadas, por ejemplo diferentes concursos de gastronomía, creación de grupos para participar en eventos relacionados con la cultura italiana (ópera, teatro, exposiciones...), sin olvidar el tradicional viaje a Italia en el tercer trimestre de cada curso. En este proceso de acercamiento a la dimensión sociocultural del italiano, un papel clave lo desempeña figura de la auxiliar de conversación, una presencia constante en el departamento desde hace varios años. Su labor de “embajadora” de la lengua y cultura italianas resulta especialmente valiosa para motivar a los alumnos, ya que les proporciona un modelo de lengua real, les reta a poner a prueba su capacidad para interactuar con una persona nativa y les permite conocer de primera mano la mentalidad, las costumbres y las tradiciones del país.

Por otro lado, personalizar la enseñanza implica también tener en cuenta la dimensión afectiva y la personalidad del alumno, algo que se logra procurando que cada estudiante se sienta cómodo en su relación con los demás compañeros y los docentes, así como fomentando en el aula un ambiente distendido, basado en la cordialidad, la empatía, el respeto y la colaboración. En este sentido, consideramos el enfoque lúdico una herramienta especialmente valiosa en la enseñanza de idiomas. A través del juego, en efecto, es posible lograr un clima relajado y más colaborativo, así como la superación de posibles bloqueos o inhibiciones a la hora de expresarse en un idioma extranjero, algo frecuente en los adultos. De esta forma, se disminuye la ansiedad, se reduce el miedo a cometer errores y se hacen las clases más motivadoras y entretenidas.

La enseñanza del inglés: una clase de C1 con la Constitución de los Estados Unidos de América

La práctica omnipresencia en nuestros medios de productos culturales o de información estadounidenses exige un conocimiento no superficial de sus instituciones para su comprensión cabal. Nuestra programación recoge esta necesidad al establecer unos contenidos léxico-semánticos (administración, legislación y normativa) y unos contenidos socio-culturales (partidos políticos, instituciones públicas y administración) adecuados a los objetivos del nivel.

Así, aprovechando una entrevista sobre Barack Obama (O’Dell y Broadhead, 2015, pp. 22-23), se solicitó a los alumnos que prepararan una breve presentación sobre la estructura de la Administración federal. Para ello:

  • se dividió la clase en grupos de unas 10 personas
  • se asignó los tres poderes legislativo, ejecutivo y judicial
  • se les pidió que consultaran al menos la Constitución Americana

En la clase siguiente pusieron en común lo encontrado por grupos y un portavoz lo expuso. Después, se debatió y surgieron comparaciones con España (p.ej. Supreme Court/Tribunal Constitucional-Tribunal Supremo; Senate/Senado; edades mínima —25/30/35— para cargos en EE.UU./18 en España, etc.)

La diversidad de edades, estudios y profesiones en nuestras aulas hace que la clase resultara riquísima, además de haber logrado el objetivo sociocultural: nuestro alumnado amplía su conocimiento de la realidad estadounidense utilizando uno de los documentos seminales de nuestro mundo contemporáneo, a saber,  su Constitución de 1787.

La enseñanza del alemán: el factor emocional en el aprendizaje de un  idioma extranjero. Intercambios escolares en la EOI

Hace ya bastantes años, cuando aún no existían emails, skype, whatsapps & Co., era frecuente encontrarse con alumnos que se carteaban en el idioma extranjero para comunicarse en la lengua que estaban estudiando. Aprender del nativo y acceder su mundo a través de ese contacto directo era mucho más atractivo que hacerlo únicamente en el contexto “enlatado” de los libros de texto y del aula.

Las nuevas tecnologías comunicativas han supuesto un cambio radical en las posibilidades de uso real de las lenguas y de acercamiento a su ámbito sociocultural. En los últimos cursos, contamos en alemán cada vez más con alumnos adolescentes que utilizan constantemente estos medios y establecen contacto con otros jóvenes del ámbito germano-parlante. Ante el nuevo perfil de estudiantes que se suma al alumnado regular de alemán, desde el departamento de alemán, en la EOI Guadalajara, se  ha comenzado ya hace siete años a realizar diferentes intercambios escolares. El pasado curso 2015/2016 han sido tres con las ciudades alemanas de Aalen, Friedberg y la ciudad austríaca de Klagenfurt. Los alumnos españoles y alemanes se alojan en familias y participan al menos de una jornada escolar en los centros de los compañeros “intercambiantes”, forman parte durante aproximadamente una semana de la vida de las familias, además de disfrutar de otras actividades. En el proceso previo a la realización del viaje, los alumnos de ambos países se comunican para conocerse y también conocer el entorno que les acogerá en esos días. En ese proceso, establecen inicialmente como prioridad la adquisición de vocabulario y su correcta pronunciación, luego el uso de giros propios del lenguaje juvenil, pero progresivamente aumenta su interés por aspectos socio-culturales que les permitan amoldarse a las nuevas circunstancias sin cometer grandes errores. Durante el intercambio, se multiplica el interés por la adquisición del vocabulario que les posibilita tanto establecer el contacto con los demás, como entender mejor y más rápido lo que les rodea. Estos alumnos establecen una relación afectiva con el nuevo idioma, sus hablantes y su contexto y el aprendizaje es más efectivo, más global y más significativo. El éxito en el aprendizaje de cualquier disciplina se logra en gran parte cuando no solo lo intelectual sino, y fundamentalmente, lo emocional participan en ese proceso, más aún en la adquisición de una lengua.

Consideramos el componente lúdico una herramienta especialmente valiosa en la enseñanza de idiomas

Según el MCRE las competencias lingüísticas comunicativas se dividen en competencias lingüísticas, competencias socioculturales y competencias pragmáticas.

La competencia lingüística implica el conocimiento de los recursos formales de una lengua, así como la capacidad para utilizarlos.

La competencia pragmática se refiere al conocimiento a la hora de organizar, estructurar y ordenar el discurso en esquemas de interacción, así como la utilización de las correspondientes funciones comunicativas.

La competencia sociolingüística comprende tanto el conocimiento como la habilidad necesaria para abordar la dimensión social del uso de la lengua.

(I) Según el MCRE las competencias lingüísticas comunicativas se dividen en competencias lingüísticas, competencias socioculturales y competencias pragmáticas.

(II) La competencia lingüística implica el conocimiento de los recursos formales de una lengua, así como la capacidad para utilizarlos.

(III) La competencia pragmática se refiere al conocimiento a la hora de organizar, estructurar y ordenar el discurso en esquemas de interacción, así como la utilización de las correspondientes funciones comunicativas.

(IV) La competencia sociolingüística comprende tanto el conocimiento como la habilidad necesaria para abordar la dimensión social del uso de la lengua.

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